domingo, 13 de julio de 2008

adquiriendonuevosconocimientos

Universidad Pedagógica Experimental Libertador
Instituto Pedagógico de Caracas
Especialidad: Educación Especial
Curso: Desarrollo del Lenguaje
Profesora: Angélica Silva
Periodo Académico: 2008 I


Amarelis Falcón
Sección: 724


DISCUTIR LAS DIFERENCIAS ENTRE COMUNICACIÓN ANIMAL Y LENGUAJE HUMANO
(TEXTO DE OPINIÓN)


Establecer diferencias entre comunicación animal y el lenguaje humano resulta una tarea interesante. Nadie discute hoy si la especie animal o el hombre se comunican. La discusión se presenta cuando nos preguntamos si ¿Es específicamente humana la facultad del lenguaje? Además el leguaje es la transmisión voluntaria de ideas y pensamiento siendo por ello, para responder a esta interrogante, es necesario plantearnos una serie de argumentos como los que a continuación se señalan:

En primer lugar según, el autor Iraset Páez Urdaneta (1970) señala que “el lenguaje humano es esencialmente oral y auditivo, o una actividad fundamentada en las actividades fisiológicas de hablar y escuchar” (p.65). Esto quiere decir que mientras en otras especie animal, por ejemplo, las aves, abejas y simios existe comunicación tal habilidad es imposible, ya que no conocen el diálogo como una actividad recíproca de intercambio de información con elaboración de mensajes distintos.

En segundo lugar, el mismo autor establece que el lenguaje humano es semántico en oposición a otros lenguajes animales que sólo incluyen señales de carácter informativo, sintomático y/o simbólico, según corresponda a la especie. Esto es, que la señal semántica es de naturaleza analítica y estimula una respuesta variable, implicando la transferencia de un receptor y la comprensión del emisor en el momento del mensaje.

En tercer lugar, los seres humanos compartimos con otras comunidades la necesidad de comunicar diferentes señales, visuales, auditivas, olfativas, pero sobre todo códigos como los orales y escritos. Mientras que las abejas según Karl Von Frisch (1923) sólo conocen la danza en forma circular y batido de cola, a través la cual trasmiten una a otra información relacionada con una fuente de alimentación. Es decir, su sistema de comunicación se basa únicamente en movimientos espaciales y sonido corporal. Así mismo, el sistema de comunicación de las aves tiende a centrarse en el manejo de complejos y modeladas vocalizaciones conocidas como (cantos y llamadas) movimiento espacial y postural aparte de la exhibición del plumaje, para llamar la atención de una hembra. No obstante, el lenguaje humano tiene esos y muchos más rasgos y necesidades de comunicación distintas a la procreación, alimentación
y espacio. Las necesidades para el intercambio de información humano son ilimitadas.

En cuarto lugar, es preciso señalar que el lenguaje humano posee rasgos únicos por lo que se distingue cualitativa y cuantitativamente las diferentes formas de comunicación animal, por ejemplo: (a) el lenguaje humano, es una forma de comunicación basada en signos porque hace referencia a objetos y cosas del entorno; (b) posee capacidad metalingüística, que se caracteriza por tener doble articulación y (c) la comunicación animal tiene raíces instintivas, involuntarias, y de transmisión biológica que no requiere o admite modificaciones.
En quinto lugar, no podemos olvidar de que el hombre desarrolla y transmite una serie de conocimientos relacionados al lenguaje, mientras que para el resto de las especies logran comunicarse de alguna manera sin tener el privilegio de algún significado.

Finalmente y a mi juicio, el lenguaje humano es el instrumento de comunicación que más se conoce porque permite siempre la creación de nuevas señales, combinando elementos en el que hay intercambio de mensajes. Gracias al lenguaje los seres humanos han construido su propio espacio simbólico que les permite entender, interpretar, articular, organizar y sintetizar sus propias experiencias, pues poco a poco se va descubriendo la capacidad de construir la trasmisión voluntaria del pensamiento, ideas y sentimientos para ser comprendido. También es conveniente indicar y debe quedar claro para nosotros que la comunicación animal y el lenguaje humano no constituye entidades iguales si analizamos rigurosa y sistemáticamente ambos sistemas tal y como en esta argumentación nos hemos propuestos establecer diferencias.